Me abandoné. Me aparté a mí misma en una esquina del mármol frío del suelo, como esa camiseta sudada que te quitas y la tiras sin fijarte dónde cae. Me cansé y quise huir, pero no pude. No pude huir porque mis demonios me perseguían a cada paso, porque ellos vivían dentro de mi. Porque mis demonios viven en mí, porque mis demonios soy yo. No puedo huir de mi misma, no puedo escapar de mi mente. No, no soy capaz. ¿Sabes? Es como estar cayendo en un pozo que no tiene fondo, y mientras caes piensas en que no podrás volver a subir, pero no puedes parar de bajar. Todo lo que sube baja, pero todo lo que baja no vuelve subir. Me estoy volviendo loca lentamente y esto es todo lo que puedo hacer. Escribirlo en un ordenador sucio y a medio romper, en un lugar donde nadie lo leerá y aún así todos fingirán querer salvarme. (Y sé que en realidad nadie leerá esta mierda, pero si lo lees hasta el final pon "azul" en un comentario.)Le estoy pidiendo ayuda al aire, sabiendo que la respuesta s...
Me gusta como escribes, hace un poco leí que me habías puesto algo no sé si por ask o algo, y bueno, quería decirte que me acabo de pasar y me encanta cómo escribes, si quieres, puedes pasarte por mi blog también, me encantaría que me dieses tu opinión puesto que acabo de empezar. Un saludo! miletramivoz.blogspot.com GRACIAS :)
ResponderEliminar